Fotografía: Alec Holst/School of Visual Arts

El de arriba es un famoso y polémico pensador, cientista político y social norteamericano: Charles Murray. Es el hombre que una vez dijo que las posibilidades de progreso en una persona estaban determinadas por su coeficiente intelectual. Hace unos días lo entrevistó “The New York Times”, y sus declaraciones fueron muy polémicas. Por un lado asegura que para gran parte de los estudiantes la universidad es una perdida de tiempo porque, entre otros motivos que señala, no entienden casi nada de lo que se les enseña. Otra de sus aseveraciones dice que hay más futuro laboral y mejor remuneración en las profesiones de habilidades técnicas como electricista o plomero, que en otras tradicionales. Y hay más. Pero no les arruino la sorpresa. En el fondo, lo que hace es dar vuelta el tablero y cuestionar todo lo establecido.

Cientista social, autor de “The Bell Curve”
Entrevista a Charles Murray

Por Deborah Solomon

-Aunque asistir a la universidad ha sido tradicionalmente un elemento básico del sueño americano, usted sostiene en su nuevo libro, “Real Educación,” que muchos chicos están apunto de perder su tiempo tras la búsqueda de una licenciatura.
-Si, pensemos en cómo hacer para que los chicos puedan decirle a un empleador lo que saben y no donde lo aprendieron.
-Usted puede ser el primer cientista social en afirmar que sólo el 20 porciento de todos los estudiantes universitarios tienen el cerebro y la habilidad para entender el material de lectura asignado.
-El 80 porciento no es capaz de hacer frente al nivel de los materiales que se ofrecen en la universidad. Alguien puede sentarse con un texto de Paul Samuelson, mirar las páginas y saber lo que significan la mayoría de las palabras. Eso no quiere decir que salgan de allí comprendiendo sobre la economía que se enseña en el libro.
-¿Qué es lo que usted propone que haga ese joven de 18 años en lugar de tratar de aprender la diferencia entre macro y microeconomía?
-Oh, ¡el mundo del trabajo!
-¿Estoy segura de que es conciente de que el nivel de desempleo es muy alto en este momento?
-Hay muy pocos desempleados entre los electricistas de primera clase. Puedo encontrar un buen doctor en un minuto y medio. Pero encontrar un buen electricista, eso es duro. Si usted pretende trabajos con alta demanda laboral, preste atención a la mano de obra calificada. Y por trabajos de mano de obra calificada me refiero a actividades que se pagan entre 30 y 40 dólares la hora.
-¿Es su nuevo libro una extensión de “The Bell Curve”, el cual provocó un escándalo en 1994 al sugerir que las personas son tan prometedoras como el puntaje de su test de inteligencia.
-En muchas maneras es una destilación de temas sobre los que he venido pensando desde “The Bell Curve”.
-Los europeos históricamente se han definido a sí mismos a través de sus rasgos heredados y los títulos, ¿pero no es Norteamerica un país donde se supone que tenemos que definirnos a nosotros mismos mediante actos de voluntad?
-Me pregunto si hay una única y solitaria profesora de escuela pública que esté de acuerdo con la tesis de que todo es una cuestión de voluntad. Para mí, el hecho de que la capacidad varía -y varía de formas que son imposibles de cambiar- es algo que aprendemos en primer grado.
-Creo que si se les dan la oportunidad, la mayoría de las personas podría hacer algo más que simplemente nada.
-Está fuera de contacto con la realidad en ese sentido. Usted no ha estado niños que se encuentran bien en la mitad inferior en lo que a distribución de la capacidad se refiere.
-¿Y está usted en contacto con esa realidad? Durante casi dos décadas, ha formado parte del American Enterprise Institute, el laboratorio de ideas conservador de Washington ¿Por qué un auto declarado liberal, el partido que exalta el individualismo, ocupa su carrera desarrollando una actividad de beneficiencia financiada por el gobierno?
-Pero no ocupo mi carrera en eso. La gente aporta voluntariamente al A.E.I. -no hay dinero del gobierno – porque cree que el trabajo que hacemos es valioso.
-¿No son básicamente grupos de reflexión para el bienestar de los intelectuales?
-En realidad, lo interesante de esto es cómo los grupos de reflexión han estado produciendo, en lo últimos 15 años, materias que han tenido mayor efecto en el debate, en contraposición con las instituciones educacionales tradicionales.
-¿Que piensa del hecho de que John Mccain fue calificado con el número 894 en una clase de 899 estudiantes graduados en U.S. Naval Academy?
-Me gusta pensar que la razón por la cual terminó tan abajo es porque él andaba por ahí, tomándose una cerveza, más que porque fue alguien incapaz de aprender cosas.
-¿Qué opina de Sarah Palin?
-Estoy enamorado de ella. Verdadera y profundamente enamorado.
-Ella asistió a cinco colegios en seis años
-¿Y?
-¿Por qué el clan McCain está tan ansioso por publicitar su anti intelectualismo?
-Lo último que necesitamos son intelectuales “cabeza punteaguda” manejando el gobierno. Probablemente el presidente más inteligente que tuvimos, en los últimos 50 años, en términos de coeficiente intelectual haya sido Jimmy Carter y, creo, fue el peor presidente de los últimos 50 años.

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