Posible oda a internet

 

Aquí, desde este recóndito lugar pispéo el mundo. Abro la ventana de Internet y veo, escucho, leo. Aquí donde me ven soy. Estudio francés, mientras repaso mi inglés en la BBC. Me apuro entre la tecnología de Mirá y me doy mi panzada semanal de talento con Orsai. Soy un rompecabezas interminable cuyas piezas van reproduciéndose y haciendo crecer un continente que a medias conozco. Pongo yo también mi granito de arena. Y apuesto a que me volveré eterno. Escribo poemas que nadie lee. Canto canciones sin acompañamiento. Pero me esfuerzo. Trato. Me revuelco en mi soledad y aprendo. De cada habitación un poco. De cada gesto un gesto. De cada sonrisa ajena una posibilidad. Un fragmento de libertad. Una vía de escape hacia la próxima galaxia digital.

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